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¿Cómo Afectará la Sexta Extinción a la Evolución de las Especies?

Norman Myers y Andrew H. Knoll

May 2001

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El Macropus greyi se extinguió en Australia en 1943. Fuente: John Gould, F.R.S., Mamíferos de Australia, Vol. II Placa 19, Londres, 1863.

Las actividades humanas han llevado a la Tierra al borde de una crisis biótica. Muchos biólogos consideran que las décadas que vienen serán testigo de la pérdida de un gran número de especies.1-5 Estas extinciones:

  • no solo alterarán a la diversidad biológica, sino que también
  • alterarán los procesos evolutivos a partir de los cuales se genera dicha diversidad.
Toma cerca de 5 millones de años para que el mundo se recupere de una extinción mayor.

Una simple consideración del tiempo subraya la magnitud del reto tanto para los científicos como para el público en general.6 Los episodios de extinciones masivas que se han documentado en el registro geológico fueron seguidos por largos intervalos de rediversificación y de reorganización ecológica; se puede considerar que 5 millones de años constituyen un intervalo de tiempo de recuperación representativo, aunque la duración ha variado de una extinción a la otra.7 Supongamos también que el número promedio de personas en la Tierra durante este período de recuperación es de 2,500 millones (o 2.5 millardos) comparado a los 6 millardos que existen hoy. (Nota del traductor: en el español moderno, 1 millardo = mil millones = 1 billón anglosajón; 1 billón = 1 millón de millones = 1 trillón anglosajón). Bajo estas condiciones, el número total de personas afectadas por lo que hagamos (o no hagamos) durante las próximas décadas estará en el orden de los 500 billones. Por ende, estamos ahora comprometidos en la “decisión” más grande que una comunidad de humanos ha tenido que tomar en favor de las sociedades futuras.

El Concepto Clave

Desde muy temprano, los biólogos se dieron cuenta de que la evolución no es predecible. Sin embargo, a pesar de nuestra inhabilidad para predecir los productos de la evolución, podemos estimar con cierta precisión cómo ciertos procesos evolutivos se verán afectados por la disminución de la diversidad biológica. En otras palabras, tenemos muy pocas bases para predecir cómo se verán los mamíferos en dos millones de años, pero tenemos mejores razones para suponer que habrán muy pocas especies de ellos.

La evolución está siendo alterada por la extinción actual.
Ciertos biomas, como los arrecifes de coral, podrían perder todos sus habitantes.

La dimensión evolutiva de la presente crisis biótica ha sido expresada vívidamente por Michael Soulé:8 “La muerte es una cosa; el fin del nacimiento es una cosa distinta…” La alteración de los procesos evolutivos será también importante por un período de tiempo que es difícil de estimar, pero que será medido en millones de años.

Efectos de Primer Orden: La crisis biótica engendrará varios problemas de primer orden:

  • Una gran extinción de especies en el futuro cercano, estimada por algunos entre un tercio y dos tercios de todas las especies que existen ahora.1,2,5,9

  • Una extinción masiva de las poblaciones en un futuro inmediato, proporcionalmente más grande que la extinción masiva de especies.10

  • Invasiones de especies exóticas y otras mezclas de biotas.11-14

  • Una progresiva disminución y homogeneización de las biotas, con un potencial efecto de umbral en los ecosistemas.15,16

  • Un empobrecimiento general de la biota, incluyendo una disminución de la biomasa global.16-18

  • Una reducción dramática (o hasta la virtual eliminación) de sectores completos de varios biomas, especialmente de los bosques tropicales, los arrecifes de coral y los humedales, todos los cuales han servido como centros de diversificación en el pasado.19-22

Más Efectos Evolutivos: Estos efectos de primer orden van a engendrar una serie de consecuencias, incluyendo (pero no limitadas a):

Los bancos genéticos van a estar tan vacíos que las especies no podrían volver.
  • La fragmentación de la distribución espacial de las especies, con la disrupción del flujo genético.23-26

  • Un declive en los tamaños efectivos de las poblaciones, con el subsiguiente agotamiento de los reservorios o bancos genéticos.10,27,28

  • Intercambios bióticos, los cuales introducirán especies y hasta biotas a nuevas áreas.11,14,29

  • Estos impactos, a su vez, podrían perturbar a las cadenas o redes tróficas, a las simbiosis, o a otras asociaciones biológicas.30,31

Estas consecuencias pueden llevar a aún más repercusiones, tales como:

Las especies que se han adaptado a los ambientes humanos van a dominar.
Nuevas especies podrían no evolucionar si los bosques tropicales desaparecen.
La pérdida de especies significa la pérdida de las subespecies.
Los mamíferos grandes seguramente se extinguirán.
  • Un arranque de especiación selectiva: Es poco probable que la especiación será distribuida uniformemente entre los linajes sobrevivientes; puede ser que se concentre en “clados” o tipos ecológicos particulares que tienen ventaja en los ecosistemas dominados por el hombre (como por ejemplo, los roedores).32-33

  • Una agotamiento de los “generadores evolutivos” en los trópicos: De acuerdo a Jablonski,20 los trópicos han sido “el motor de la biodiversidad” por lo menos por 250 millones de años. Hoy, enfrentamos el prospecto de una disminución o hasta de una eliminación completa de los bosques tropicales, los humedales, los estuarios, los arrecifes de coral y otros biomas, los cuales desaparecerán junto con su excepcional biodiversidad y su complejidad ecológica. Debido a que estos ecosistemas parecen haber sido, al menos en algunas formas, los “generadores” de la evolución,34,35 su disminución o decadencia va a tener consecuencias graves para la rediversificación, una vez que la biosfera emerja de la presente crisis ambiental.

  • Un declive en la biodisparidad: La eliminación de las especies no es la única unidad de medida de un evento de extinción. Pueden haber también declives en la biodisparidad, es decir, en la variedad morfológica y fisiológica.36-38

  • El final de la especiación de los vertebrados grandes: nuestras áreas protegidas, aún las más grandes, serán demasiado pequeñas para que la especiación de especies grandes (como por ejemplo los elefantes, los rinocerontes, los primates y los grandes felinos) pueda continuar.28,39,40

¿Lecciones del Pasado?

El registro geológico está repleto de eventos de extinción de intensidades desde pequeñas y locales hasta extinciones globales masivas que impactaron el orden biológico de la Tierra. Inevitablemente, las extinciones fueron seguidas por rediversificaciones, dirigidas por una reorganización ecológica en el caso de los eventos mayores.

El daño causado por la extinción actual es probablemente permanente.

El registro geológico contiene mucha evidencia de estos procesos de recuperación38,41-46. Sin embargo, en la crisis biótica presente, es difícil imaginar un escenario donde los factores que impulsan a la biosfera hacia una pérdida a gran escala de la biodiversidad serían mitigados una vez que esta pérdida se haga realidad. Al contrario, en cualquiera de las escalas de tiempo que podemos visualizar (y considerando los escenarios que no incluyen una mortalidad masiva de la humanidad al comienzo del proceso) la situación se pone mala y continua mala por mucho tiempo. Por eso, en la escala de tiempo de la especie humana, la perturbación ambiental (o por lo menos algunos de sus aspectos) es permanente. Bajo estas circunstancias, los prospectos para la rediversificación son limitados.

Respuestas de la Conservación

  • ¿Deberíamos estar satisfechos con el simple resguardo del mayor número de especies en el planeta?
  • ¿O deberíamos ponerle igual o mayor atención al resguardo de los procesos evolutivos que se encuentran en peligro?47-49

¿Es suficiente que mantengamos, por ejemplo, a las dos especies de elefante que actualmente tenemos o sería mejor que tratáramos de mantener abiertas las opciones evolutivas que tendrán las especies futuras de elefantes?

Quedan tan pocos elefantes, que es poco probable que nuevas especies de elefante vuelvan a aparecer.

Esta pregunta es particularmente significativa, con implicaciones particularmente significativas para las estrategias de conservación. Los elefantes, junto con otras especies de mamíferos grandes, tienden a movilizarse mucho, lo cual es una característica que les permite mantener el flujo genético a lo largo de áreas extensas. Como resultado, sus bancos genéticos tienden a ser bastante uniformes (es decir, un elefante en África del Este no se diferencia mucho de uno que vive a 4,000 Km. de distancia en Sudáfrica).50 Lamentablemente, las poblaciones remanentes de elefantes, a pesar de ser substanciales y extensas aunque fragmentadas y en rápido declive, probablemente se encuentran ya por debajo del número mínimo necesario para mantener abiertas sus opciones de especiación.51

¿Nos debemos enfocar en proteger solamente a las especies que están muriendo?
Conclusión: Lo que hagamos hoy establecerá un curso para la evolución.

En marcado contraste con los elefantes y sus tasas reproductivas bajas, muchas especies de insectos poseen inmensas capacidades reproductivas y rápidas tasas de reemplazo. Estos atributos les confieren una rápida adaptabilidad a los cambios en el ambiente, con el subsiguiente rápido paso de material genético a las generaciones siguientes. Estos atributos no solo le permiten a las especies de insectos sobrevivir los cambios ambientales masivos que la humanidad causa, pero les confieren oportunidades de especiación excepcionales en tiempos comparativamente cortos. En contraste, los elefantes y las otras especies grandes que se reproducen lentamente y que por ende poseen una capacidad restringida para la adaptación genética, se encuentran en una extrema desventaja evolutiva. ¿Implica esto que estas especies deben recibir una mayor atención de los conservacionistas o que, en una situación de emergencia, ellas deben bajar en nuestras prioridades? A pesar de ser una pregunta fundamental, ella casi nunca ha sido formulada.

Estos son algunos de los temas críticos que debemos tener en cuenta ahora que hemos comenzado a imponer un cambio fundamental en el curso de la evolución. Estamos “decidiendo” el futuro de la evolución en un virtual vacío científico. Y estamos haciéndolo inconsistentemente pero efectivamente y en aumento.