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Faltas de Comunicación:
Las Pruebas Genéticas y las Poblaciones Indígenas

Ikechi Mgbeoji

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Una estrategia ética para las pruebas genéticas de las poblaciones indígenas requiere:

  • La protección contra la discriminación racial
  • La preservación de los derechos humanos
  • El consentimiento informado de los individuos
  • La retención de la autodeterminación cultural de la población

September 2007

Las genéticas de población se enfocan en grupos, no en individuos.
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Muestras de sangre han sido tomadas de los Indios Yanomami del Amazonas para estudios genéticos. Fuente: Creative Commons.

A pesar de que se han recolectado muestras de sangre de gentes indígenas o nativas desde comienzos de la década de 1920, las pruebas genéticas de las poblaciones indígenas del mundo ha sido un área de controversia muy fuerte en las últimas dos décadas. Desde el desarrollo de la tecnología para decodificar a la secuencia genética de los organismos vivos, los geneticistas y los investigadores han predicho que las observaciones sobre los genes de los humanos les permitirán a los científicos comprender mejor las bases genéticas de numerosas enfermedades humanas y otros desórdenes de salud. La apasionada discusión sobre las posibles curas ha inspirado una carrera genética evocadora de la carrera del oro de California.

De acuerdo al Comité de Bioética de la UNESCO, la genética de poblaciones es una disciplina de la genética que “toma en cuenta las características de los genes dentro de una población en vez de la descripción de los genes de un individuo en particular.”1 En la búsqueda de un entendimiento holístico de las interacciones entre los genes y el medio ambiente, se han iniciado varias investigaciones científicas de gran alcance en la genética de poblaciones. Previamente, solo los judíos Ashkenazi han sido sujetos a tan intenso y sostenido escrutinio científico.

¿Por qué el enfoque en los grupos indígenas?

¿Por qué el enfoque en las gentes indígenas y por qué han sido las pruebas genéticas un tópico tan controversial y emotivo? Desde el punto de vista científico, la homogeneidad creciente del pool genético de las poblaciones percibidas como endógamas o aisladas del entrecruzamiento a gran escala con otras poblaciones de ascendencia genética diferente, hace que las peculiaridades genéticas percibidas sean más fáciles de identificar.

El aislamiento nativo da apoyo a un genético homogéneo.
  • Es más fácil identificar los iniciadores genéticos de enfermedades heredables cuando uno estudia el pool genético de comunidades endógamas, en vez de aquel de comunidades con mayor variedad genética.

  • Muchas poblaciones aisladas culturalmente y lingüísticamente diferenciadas se encuentran actualmente en peligro inminente de fusionarse a otras comunidades, haciendo de las pruebas genéticas una necesidad urgente.2 Sin embargo, algunas poblaciones percibidas como genéticamente homogéneas, pueden en realidad no serlo.3

Algunos proyectos clave pueden ayudar a rastrear la historia humana.

En el año 2005, la National Geographic Society y la compañía IBM lanzaron el “Proyecto Genográfico,” un proyecto de investigación genética enfocado en poblaciones indígenas. Miembros del público han sido invitados a enviar su ADN a la National Geographic para ser analizado. Se espera que el proyecto dure cinco años. El proyecto dice que no trata con investigación médica, sino que investiga a las migraciones humanas.4

Otros esperan obtener información médica.

El Proyecto Genográfico fue precedido por dos proyectos que explícitamente involucraron a las pruebas genéticas de gente indígena con fines de investigación médica: El Proyecto de la Diversidad del Genoma Humano (HGDP en sus siglas en inglés,5) y el proyecto internacional HapMap,6 (diseñado para estudiar los marcadores genéticos llamados “haplotipos,” los cuales consisten de grupos de alelos muy relacionados que tienden a ser heredados juntos.7) A pesar de las altas expectativas que rodean a estos proyectos, el HGDP y el HapMap internacional han tenido dificultades, o al menos, se han visto como el blanco de retórica amarga e inflamatoria. El fracaso del HGDP de alcanzar sus metas puede ser atribuido a la vociferante oposición de los grupos indígenas, inspirados por las percibidas injusticias y explotación históricas de las poblaciones indígenas. La fuente crucial del resentimiento fue que los críticos argumentaron que el proyecto trata a las personas indígenas como meras fuentes de información útil, mientras que fallan en reconocer adecuadamente su derecho a determinar su propio curso. Mientras que los argumentos de aquellos a favor de las pruebas genéticas de los grupos indígenas se enfoca mayormente en los jactados beneficios médicos de este tipo de investigación y en sus resultados, existe una verdadera tormenta de protesta por parte de grupos, individuos y grupos de presión escépticos de las implicaciones legales, éticas y socioculturales de las pruebas genéticas de grupos indígenas.

¿Por qué hay oposición?

Las pruebas genéticas representan un avance tecnológico controversial principalmente porque involucra a las siguientes cuestiones:

  • La pertenencia o propiedad de las muestras genéticas
  • La patentabilidad de la información obtenida de las pruebas, y
  • Si los investigadores obtuvieron permiso previo informado de la persona de la cual se extrajo el material genético.
Las pruebas genéticas son a menudo controversiales.

Estas preocupaciones se vuelven más contenciosas cuando la tecnología genética se aplica a individuos o a grupos que históricamente o contemporáneamente reclaman injusticias y marginalización racial.8 En estos casos, las cuestiones se vuelven mucho más serias en el tema de las leyes internacionales de derechos humanos9, la ética y la autodeterminación cultural de las gentes.10

Personas nativas han sido explotadas en el pasado.
Ellos tienen una desconfianza hacia las intenciones del oeste.

Al centro de la oposición a este tipo de pruebas en grupos indígenas es la memoria de la dimensión racista y culturalmente insensitiva de las tecnologías occidentales, particularmente aquellas que fueron desplegadas durante el auge de la conquista y el colonialismo occidental. El telón de fondo de los debates que se están desplegando es la creciente obtención de poder de las poblaciones indígenas desde el fallecimiento del colonialismo formal. El poder político y legal creciente de los grupos indígenas en los últimos treinta años ha puesto al tope de su agenda las ramificaciones éticas, legales y culturales de las pruebas genéticas. Durante el auge del colonialismo, la experimentación médica en poblaciones indígenas era muy común, así como también lo era la justificación “científica” para la denigración racial y la depredación de esos grupos en las Américas, Australia, Nueva Zelanda y en otras partes del mundo.11 Entonces, no debe sorprender que el anuncio del comienzo del Proyecto Genográfico haya sido recibido con indignación y condena por un gran grupo de gentes indígenas, organizaciones y activistas en derechos humanos.12

¿Cuáles consideraciones legales influencian la patentabilidad?

El desarrollo de tecnologías y mercados para la terapia de genes y para los productos de la biotecnología son factores que han hecho muy lucrativa la búsqueda de genes comercialmente útiles. Esto, a su vez, ha llevado al uso extendido de las patentes como instrumentos legales para el control y el mercadeo de información genética. Por lo tanto, es importante comprender los requerimientos legales para obtener una patente válida en materias de genética y cómo la ley de patentes ha sido modificada significativamente para cumplir los intereses comerciales.

Los buscadores de patentes de ADN deben revelar la intención de su uso.

La ley de patentes requiere que un inventor que quiere obtener la protección de una patente sobre un invento nuevo, debe revelar la aplicabilidad industrial de la invención. Esto se conoce generalmente como el requerimiento de utilidad o de aplicabilidad industrial. En la ley de patentes, independientemente de la construcción social, religiosa o cultural del material genético, las secuencias de ADN son consideradas como substancias químicas complejas, al igual que pinturas, drogas, etc. Como consecuencia, cualquier persona que quiera patentar una secuencia de ADN obtenida de una persona, indígena o no, debe divulgar la utilidad de esa secuencia de ADN. De acuerdo a la sección 112 del Acta de Patentes de los Estados Unidos, esta especificación debe “contener una descripción escrita de la invención.”13

La interpretación judicial de la sección 112 de la Ley de Patentes de los Estados Unidos y la legislación similar en otras partes del mundo muestra que el requerimiento utilitario tiene tres componentes, todos los cuales deben ser cumplidos por un solicitante.

Aplicar reglas legales a material genético es difícil.
  • El requerimiento de la “descripción escrita,” es decir, la invención misma debe ser descrita.

  • El requerimiento de “habilitación,” es decir, la especificación debe describir la manera y el proceso de cómo hacer y utilizar a la invención.

  • El requerimiento de “la mejor manera,” es decir, la especificación debe describir la mejor manera contemplada por el inventor para poner en práctica la invención.

La secuencia de ADN es patentable en la medida en que el solicitante de protección de patente demuestre que la secuencia de ADN es nueva, que involucra un paso inventivo y que es capaz de una aplicación industrial.

Entonces, la cuestión legal es si el solicitante ha cumplido con los tres requerimientos de divulgación. Las patentes pueden ser emitidas solo para secuencias con utilidad conocida y probada. Las secuencias patentadas, a diferencia de otros químicos de utilidad conocida, a menudo tienen funciones no conocidas, aún cuando los científicos conocen la función de una secuencia de genes similar.14 La evidencia sugiere que en la década pasada muchas oficinas de patente, especialmente aquellas en los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y la Convención Europea de Patentes, han emitido recientemente miles de patentes sobre la base de homologías es vez de funciones y utilidades específicas y probadas.15 Esta práctica no es consistente con la ley de patentes.

Aún en ausencia de utilidad probada, la venta y la licencia para el uso de datos genéticos son muy lucrativas.16 Sin embargo, tal y como han argumentado recientemente el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIH) y la Asociación Norteamericana de Colegios Médicos (AAMC), las patentes sobre secuencias genéticas homólogas (como se acostumbra llamarlas) son defectuosas debido a que “una diferencia en un solo par de bases en una secuencia genética puede tener implicaciones funcionales importantes.”17 En términos más simples, las secuencias de genes pueden ser homólogas en papel pero tener expresiones farmacológicas diferentes cuando son prescritas o utilizadas terapéuticamente. Esas diferencias pequeñas en supuestas secuencias homólogas no son infrecuentes.

Tal y como se mencionó antes, las oficinas de patentes y la reciente actitud judicial sugieren que está en progreso un retorno gradual a una estrategia más conservativa y racional a la prueba de utilidad en las aplicaciones para patentes genéticas. En este sentido, la decisión de la corte en el caso de Los Regentes de la Universidad de California vs. Eli Lilly y Compañía18 es un ejemplo instructivo:

En un caso, un paciente reclamo uso médico entre especies.
  • Una de las patentes en cuestión en Eli Lilly apareció de una solicitud archivada en 1977 que reclamó a los plásmidos y a otros microorganismos recombinantes que contienen un cADN (un ADN complementario, o Cadn, es ADN que ha sido sintetizado a partir de ácidos ribonucleicos (ARN) completamente empalmados en una reacción catalizada por la enzima transcriptasa reversa). Esencialmente, la patente reclamó una copia aislada de un gen expresado que codifica la insulina de vertebrados, como el de la rata o del ser humano.

  • La patente describe un método para la obtención de la secuencia de cADN para la insulina de rata y revela la secuencia del cADN de la insulina de rata. La patente también describe la secuencia de aminoácidos de la insulina humana y revela que se puede usar el mismo método utilizado para obtener el cADN de insulina de rata para obtener el cADN de la insulina humana. Debido a que la patente de una secuencia genética puede excluir a patentes subsecuentes sobre secuencias genéticas o sus usos, las patentes son una fuente central de controversia. Sin embargo, la patente no recita la secuencia del cADN para la insulina humana.19

  • El juez Lourie del Circuito Federal de los Estados Unidos, afirmó la invalidación del reclamo de la corte del distrito dirigida a un microorganismo que contiene cADN para la insulina humana y a reclamos que recitan genéricamente al cADN de insulina de vertebrados o de mamíferos.20 Con respecto al reclamo recitando un cADN para la insulina humana, la corte razonó que: “A pesar de que el ejemplo provee un proceso para la obtención de cADN que codifica a la insulina humana, no hay en la patente más información concerniente a la estructura o características relevantes del cADN; en otras palabras, no describe en realidad al cADN de la insulina humana. La descripción de un método para preparar a un cADN o la descripción de una proteína codificada por el cADN, tal y como lo hace el ejemplo, no necesariamente describe al cADN mismo.”21

En los reclamos que se refieren a materiales químicos, las fórmulas genéricas generalmente indican con especificidad lo que los reclamos genéticos involucran. Una persona experta en el campo puede distinguir esta fórmula de otras y puede identificar a muchas especies involucradas en el reclamo. De la misma manera, tal fórmula es, normalmente, una descripción adecuada del género reclamado. Sin embargo, en reclamos sobre el material genético, una declaración tal como “cADN de insulina de vertebrado” o “cADN de insulina de mamífero,” sin más descripción, no representa una descripción adecuada del género porque no distingue el género reclamado de otros, excepto por su función.

Reclamos como este pueden llevar a un abuso de patentes.

Por lo tanto, la corte sostuvo que “un cADN no está definido o descrito por su mero nombre “cADN,” aún cuando esté acompañado por el nombre de la proteína que codifica, sino que requiere un tipo de especificidad usualmente alcanzada por medio de la recitación de la secuencia de nucleótidos que constituye al cADN.”22 Esta decisión y otras similares son evidencia de un cambio hacia un escrutinio más fuerte sobre las aplicaciones de patentes genéticas. Es justo decir que la aprobación de patentes genéticas especulativas que fallan en cumplir el requerimiento de las reglas de especificación de las invenciones, baja la reputación o credibilidad de todo el sistema de patentes, especialmente cuando las víctimas de una aplicación inconsistente de la ley de patentes, la gente cuyas acciones futuras y oportunidades se ven constreñidas por las patentes extranjeras, son ya poblaciones marginadas.

¿Cuáles son las implicaciones éticas de las pruebas?

La discriminación racial es una preocupación real en las pruebas genéticas.

Los argumentos en contra de las pruebas genéticas de las poblaciones indígenas no están limitados a la legalidad de la patentabilidad de los materiales genéticos. Los oponentes han desarrollado argumentos formidables con respecto a la ética de las pruebas genéticas, especialmente el potencial de la discriminación racial de los grupos indígenas. Esta aserción no puede ser eliminada por medio de promesas vagas de propiedad y de circunstancias cambiantes. Al comienzo de la colonización occidental, las gentes indígenas fueron tratadas como objetos, excluidas de los segmentos dominantes de la humanidad. Las momias y las tumbas de los pueblos indígenas fueron a menudo saqueadas con la excusa de “estudios científicos” por parte de los colonizadores occidentales. Entonces, de allí sigue que los intentos actuales de hacer pruebas genéticas en estos grupos, especialmente estudios llevados a cabo sin el consentimiento previo informado, pueden fácilmente despertar de nuevo la humillación y el despojo de los pueblos indígenas.23

¿Deberían los grupos estudiados compartir los beneficios del descubrimiento?

A pesar de las afirmaciones de que las poblaciones indígenas recibirán beneficios equitativos de las pruebas genéticas, la evidencia demuestra que en varias ocasiones los científicos y los investigadores que recolectaron muestras de gentes indígenas disfrutaron de avances académicos y profesionales, mientras que pocos beneficios llegaron a las poblaciones indígenas que proveyeron los materiales genéticos.24 Los investigadores, las instituciones académicas y algunas compañías de drogas, tales como la Universidad de Harvard, el Instituto Boerhinger, y la compañía Sequana Therapeutics Inc., han recibido ganancias inmensas provenientes de las secuencias genéticas obtenidas de poblaciones indígenas.25 En particular, estas acusaciones han girado alrededor de muestras de sangre tomadas de los indios Yanomami del Brazil26 y de la Tribu Havasupai de Arizona.27 La oposición a las pruebas genéticas de poblaciones indígenas ha ganado resonancia significativa en varios sectores debido a este compartimiento sesgado de los beneficios (tanto a las reputaciones como a las finanzas)28 entre las poblaciones y los investigadores.29

Parte de la oposición de los grupos indígenas al Proyecto Genográfico y a otros proyectos similares se debe en parte a las actividades de la Junta Internacional para los Recursos Genéticos de Plantas (IBPGR en sus siglas en inglés). En la década de los años setenta, la IBPGR recolectó más de 125.000 especimenes de germoplasma vegetal con el supuesto objetivo de mantenerlos en reserva para el bien de la humanidad. Más del 80% de los especimenes almacenados en los laboratorios del IBPGR fueron identificados por gentes indígenas a lo largo del mundo. Sin embargo, esta inmensa base de datos se convirtió en la fuente de miles de millones de dólares como resultado de patentes de plantas híbridas controladas por poderes occidentales y por gigantes agroindustriales.30 Así vemos que las poblaciones indígenas han tenido una larga y dolorosa historia de haber sido olvidadas por los segmentos dominantes de la humanidad tan pronto como los valores percibidos han expirado.

Las pruebas pueden dejar en duda la herencia de un individuo.

Las pruebas genéticas en grupos indígenas pueden también engendrar cuestiones divisorias acerca de la membresía en grupos indígenas.31 En este contexto, debe considerarse que los parámetros usados en la determinación de membresía en una comunidad indígena pueden ser diferentes de aquellos utilizados en otras sociedades. A menudo se da el caso de que comunidades indígenas comparten creencias comunes sobre su origen, afinidades culturales y características lingüísticas que pueden trascender a las diferencias genéticas. La genética de poblaciones tiene el potencial de confirmar o refutar nociones de descendencia genética o ancestral que han sido mantenidas por mucho tiempo por poblaciones, por medio de la exploración de las rutas migratorias de los humanos. Para las gentes indígenas, la posibilidad de una revisión que destruya las altamente apreciadas creencias y las narrativas de origen ancestral dentro de varios grupos puede ser un factor muy serio que afecte su búsqueda de autodeterminación. Este miedo es alimentado igualmente por el hecho de que virtualmente todo el personal y la instrumentación utilizados en los ejercicios de la genética de poblaciones provienen de comunidades e instituciones históricamente asociadas con la subordinación y el despojo de las gentes indígenas. Sin embargo, en una era en la cual el concepto de “indigenismo” ha adquirido potencia en la lucha para obtener la autodeterminación política, económica, cultural y social, los resultados de las pruebas genéticas de poblaciones indígenas puede acentuar conflictos sociales y divisiones significativas a menos que se establezcan guías para la manipulación y el manejo de esta información.

En conclusión

Personas nativas tienen el apoyo de grupos de derechos humanos.

Aparte de la ética, las poblaciones indígenas y los activistas en derechos humanos han recibido apoyo en la jurisprudencia emergente sobre los derechos humanos internacionales acerca de la necesidad de proteger a las gentes indígenas de la discriminación racial y del naciente imperativo de salvaguardar los conocimientos de las gentes indígenas. Por ejemplo, el artículo 8(j) de la Convención de la Diversidad Biológica obliga a los estados a “respetar, preservar y mantener el conocimiento, la innovación y las prácticas de las comunidades indígenas y promover su aplicación más amplia con la aprobación y la participación de los poseedores de tal conocimiento.”

La cultura nativa debe ser tomada en cuenta en las consideraciones éticas.

En suma, a pesar de que es verdad que “la investigación genética basada en las poblaciones tiene el potencial de crear bienestar humano, especialmente al avanzar las ciencias médicas,”32 los investigadores y sus patrocinadores deben considerar seriamente las preocupaciones de las poblaciones indígenas sobre la ética de las pruebas genéticas,33 la ley y la ética de las pruebas y, por supuesto, los argumentos espirituales e históricos recopilados por las poblaciones indígenas. Es este aspecto, es reconfortante anotar que la comunidad global está más y más consciente de la necesidad de un enfoque ético. A pesar de esto, hace falta más trabajo en la política de las pruebas genéticas y, especialmente, en la desautorización de las poblaciones indígenas.

El Dr. Ikechi Mgbeoji, JSD, es Profesor Asociado en Leyes en la Escuela de Leyes Osgoode Hall, en la Universidad de York, Canadá. Antes de mudarse a Osgoode, el Dr. Mgbeoji dio clases en la Facultad de Leyes de la Universidad de la Columbia Británica. También fue abogado en la compañía de Nigeria F.O Akinrela y Compañía. Ahora, da clases y hace investigación en las áreas de Ley de Patentes, Marcas Registradas, Derechos de Autor, Agravios, Ley Pública Internacional y Ley Ambiental Internacional. También es consultor para el Centro de Ley Ambiental (ELC) de la Unión para la Conservación Mundial, IUCN, en Bonn, Alemania. Sus libros incluyen Biopiratería Global: Patentes, Plantas y Gentes Indígenas (Cornell University Press, 2006). http://www.osgoode.yorku.ca/faculty/Mgbeoji_Ikechi.html

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Estas referencias están en inglés. Las referencias no han sido traducidas al español dado que la mayoría de los artículos citan fuentes en el idioma inglés.

  1. UNESCO, International Bioethics Committee, Bioethics and Human Population Genetics Research, (Paris: International Bioethics Committee, 15 November 1995). Available online http://www.portal.unesco.org/ulis/index.html 9/9/09: No longer available.
  2. L.L. Cavalli-Sforza, et al, “Call for a World-Wide Survey of Human Genetic Diversity: A Vanishing Opportunity for the Human Genome Project” (1991) 11: 2 Genomics 490.
  3. Skuli Sigurdsson, “Yin-Yang Genetics, or the HSE deCODE Controversy” (2001) 20:2 New Genetics and Society 103.
  4. National Geographic, “The Genographic Project: Frequently Asked Questions”, online: National Geographic http://www.nationalgeographic.com/genographic/faqs.html visited on 24 February 2007.
  5. See http://www.ipcb.org; Luca Cavalli-Sforza, “The Human Genome Diversity Project: Past, Present, and Future”
  6. http://www.hapmap.org
  7. http://www.wellcome.ac.uk/en/genome/hg04b002.html visited on 24 February 2007.
  8. Cindy Hamilton, “The Human Genome Diversity Project and the New Biological Imperialism” (2001) 41:2 Santa Clara Law Review 619-640.
  9. The UN Working Group on Indigenous Populations, 10th Session, July 1993.
  10. Erica-Irene Daes, Human Rights of Indigenous Peoples: Report of the Seminar on the Draft Principles and Guidelines for the Protection of the Heritage of Indigenous People, UN ESCOR, 52nd Sess., Agenda Item7, UN Doc. E/CN.4/Sub.2/2000/26 (2000)
  11. H Cunningham, “Colonial Encounters in Post-Colonial Contexts—-Patenting Indigenous DNA and Human Genome Diversity Project” (1998) 18:2 Critique of Anthropology 205.
  12. No less than twenty groups have issued sharp denunciations of the genetic testing projects. See Constance MacIntosh, “Indigenous Self-Determination and Research on Genetic Material: A Consideration of the Relevance of Debates on Patents and Informed Consent, and the Political Demands on Researchers” (2005) 13 Health Law Journal 213-251.
  13. 35 U.S.C. § 112 (1994)
  14. Richard Gold, ‘From Theory to Practice: Health Care and the Patent System” (2003) Health Law Journal 21-39.
  15. Ikechi Mgbeoji, “‘Patent First, Litigate Later! The Scramble for Speculative and Overly Broad Genetic Patents: Implications for Access to Health Care and Biomedical Research” (2003) 2 [2] Canadian Journal for Law and Technology 83-98.
  16. Tabitha Powledge, “Can Sequences Turn a Profit?” The Scientists (16 May 2002), online http://www.thescientist.com/news/20020516/03
  17. David Dickson, supra note 14; Declan Butler & Paul Smaglik, “Celera Genome Licensing Spark Concerns Over ‘Monopoly’” (2000) 403 Nature 231.
  18. Regents of the University of California v. Eli Lilly & Co., 43 U.S.P.Q.2d 1398 (Fed. Cir. 1997), cert. denied, 523 U.S. 1089 (1998).
  19. Karen Blochlinger, The Written Description Requirement and Claim Interpretation for Biotechnology Patents in the United States in Ikechi Mgbeoji & Ljiljana Biukovic, eds., IPRs in the 21st Century: Risks, Opportunities and Challenges [forthcoming] (UBC Press: Vancouver)
  20. Id.
  21. Id. at 1405.
  22. Id. at 1406.
  23. M Foster, “The Human Genome Diversity Project and the Patenting of Human Life: Indigenous Peoples Cry Out” (1999) 7 Canterbury Law Review 343-360.
  24. Cunningham, supra.
  25. Russel Barsh, “Pharmacogenomics and Indigenous Peoples: Real Issues and Actors” (2003-2004) 11 Cardozo Journal of International and Comparative Law 365-390.
  26. Patrick Tierney, Darkness in El Dorado: How Scientists and Journalists Devastated the Amazon (New York: Norton, 2000). See also, N. Rose, “Developing Our Links With China-Sociology and BIOS” (2004) 3:1 Social Research News 6 at 7-8.
  27. Havasupai Tribe et al. v. Arizona State University et al. Case No. CV-20040146 (d. Ariz. 2004)
  28. C. Weijer, “Benefit-Sharing and Other Protections for Communities in Genetic Research” (2000) 58 Clinical Genetics 367.
  29. B.M. Knoppers, M. Hirtle, & S. Lorneau, “Ethical Issues in International Collaborative Research on the Human Genome: The HGP and the HGDP” (1996) 34: 2 Genomics 272-285.
  30. Ikechi Mgbeoji, Global Biopiracy: Plants, Patents, and Indigenous Knowledge (Cornell University Press: 2006)
  31. Eric Beckenhauer, “Redefining Race: Can Genetic Testing Provide Biological Proof of Indian Ethnicity?” (2003/2004) 56 Stanford Law Review 161.
  32. MacIntosh, at 2.
  33. K Berg, “The Ethics of Benefit-Sharing” (2001) 59 Clinical Genetics 240

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