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Alfabetismo Científico en el Aula Escolar

Carol Brewer

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El fomento del alfabetismo científico le otorga a los estudiantes el poder de:

  • entender los conceptos básicos en los medios de comunicación y en las políticas cívicas
  • mejorar sus habilidades inquisitivas y de pensamiento crítico
  • entender sus interacciones con el mundo natural

April 2010

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Hacer preguntas es la base del alfabetismo científico. Foto: Imagen de Microsoft.

¿Cual es su definición de alfabetismo científico?

El alfabetismo incluye el escepticismo.

Brewer: Para mí, alfabetismo científico consiste en poder leer un artículo en el periódico o en una revista, o escuchar el comentario en una emisión de noticias de televisión, y ser capaz de entender de lo que se está hablando y también ser capaz de ser escéptico. Es el saber lo suficiente acerca de la ciencia para ser capaz de juzgar si la historia que están contando está siendo contada de una manera justa y exacta.

¿Se aplica también esta definición al fomento del alfabetismo científico en el salón de clases?

Hacer preguntas es básico para el alfabetismo científico.

Brewer: Pienso que si. Una de las habilidades más importantes que podemos enseñarle a los estudiantes es cómo plantear una pregunta, pues esto se encuentra realmente a la raíz del alfabetismo científico. No se necesita que hagan una pregunta super complicada. Preguntas tales como: ¿porqué hay más lombrices en esta parte del patio de recreo del colegio que en esta otra? ¿Por qué ésta planta crece aquí y no allá? Estas son la clase de preguntas que se quiere que el estudiante empiece a formular desde la niñez, y de hecho, no hay ninguna pregunta que sea tonta. Hacer preguntas es básico para el alfabetismo científico.

¿Qué tipo de proyectos escolares sugiere usted para promover el alfabetismo científico?

Los ejercicios de observación promueven la indagación.

Brewer: A mí me piden que vaya a hacer charlas para los estudiantes de elemental y secundaria acerca de la ciencia y también acerca de la ecología, que es el tipo de ciencia que yo hago. Y lo primero que hago es lo que yo llamo “curiosear al aire libre.” Simplemente salir, sentarse en el pasto, y observar los alrededores. Cuando uno se pone en cuatro patas en el suelo y lo mira detenidamente, uno empieza a notar pequeñas cosas que existen tales como minúsculos insectos y plantas. Las preguntas simplemente le siguen a esto…Nunca he visto que esto no ocurra. Primero se da un vistazo, se hacen observaciones, y luego se le atiza a uno la curiosidad. Así es como la ciencia comienza, o por lo menos el tipo de investigación científica que yo hago.

¿Existen estrategias de evaluación para determinar el alfabetismo científico de los estudiantes?

Brewer: De cierta manera, la evaluación es una de esas últimas fronteras, y me hacen muchísimo esta pregunta. La evaluación es un proceso interesante y a mí me gusta pensar sobre ella de dos formas: está el tipo de evaluación con el que tanto maestros como estudiantes están más familiarizados, en la que se hace un examen al final de una unidad para ver cuánto material alguien recuerda.

La evaluación es un mapa del proceso.

Pero como científico, si uno quiere realmente imitar la ciencia, creo que la evaluación es un mapa del proceso. ¿Dónde empezó? ¿Qué lo llevó a interesarse en la pregunta? ¿Qué herramientas trajo a colación al tratar de descifrar como hacer una prueba adecuada para responder a la pregunta? En la Universidad puede que a esto le llamemos un experimento, ¿pero cuáles fueron esas herramientas? ¿Cómo se usaron esas herramientas? ¿Qué tipo de evidencia se reunió? ¿Cómo se le dio sentido a la evidencia? Todas estas son cosas que alguien puede examinar a través del proceso de indagación científica, y la clave aquí es que no siempre se llega a la respuesta correcta, o a la mejor respuesta, la primera vez que se hace esto. Por ejemplo, aquí estamos en la conferencia de la AIBS (Instituto Americano de Ciencias Biológicas), con cientos de biólogos presentes, y creo que si se les preguntara a cada uno de ellos, “Qué le tomó poder citar un cierto hecho en un libro de texto?”, responderían que les tomó miles de horas y miles de caminos sin salida, y curiosear una cantidad, para decidir cómo mejor hacer la pregunta y recolectar la evidencia.

Evalúa hábitos mentales.

Gran parte de lo que se puede hacer en evaluación consiste en analizar aquellos hábitos mentales que la gente desarrolla para poder formular preguntas y lograr responderlas por si mismos. Yo urgiría a la gente a que examine esos hábitos mentales, y vea cómo es que las personas están formulando estas preguntas y respondiéndolas. Esto toma un poco más de tiempo, pero cuando se evalúa se está fundamentalmente conectando toda la enseñanza con el aprendizaje del estudiante, y francamente, esto es de lo que se trata!

Creo que uno tiene que usar muchos tipos de evaluación. Yo le enseño a clases con numerosos estudiantes en la Universidad de Montana, en las que hay que usar exámenes de escogencia múltiple, pero creo que también es importante conversar con mis estudiantes y hacerles pruebas verbales para ver cómo responden y cómo están pensando. Creo que también es útil pedirle a los estudiantes que creen carpetas de trabajo con lo que piensan y lo que están haciendo. Una parte importante del proceso de evaluación también es pedirles a los estudiantes que escriban y reflexionen acerca de lo que piensan que están aprendiendo. Así como no enseñaríamos únicamente de una sola forma, creo que tampoco deberíamos evaluar de una sola forma.

¿Hay algún modelo de enseñanza que promueva la indagación que usted recomiende?

El modelo 5E es una buena metodología.

Brewer: Yo estoy arraigada en la escuela que deja que la gente aprenda haciendo, y de esto es de lo que se trata el modelo 5E, que funciona bien. Me da un poco de pena admitir que casi termino mi doctorado sin saber mucho acerca de este modelo. Cuando llegué a Montana y empecé a trabajar con maestros para enseñarles cómo usar sus predios escolares para enseñar ecología, un profesor de segundo grado preguntó, “Que piensa acerca de la indagación?” Y yo le respondí, qué quiere decir? Yo creo que uno aprende mejor haciendo, y por esto creo que es tan importante, por lo menos en mi campo, sacar a la gente al aire libre y simplemente estimular su curiosidad acerca de lo que ven. Mi sugerencia de “curiosear al aire libre” corresponde a la sección de explorador de ese modelo 5E.

La indagación promueve el aprendizaje de por vida.

A veces, cuando el aprendizaje es presentado de esta manera, los estudiantes podrían acabar con ideas equivocadas. Pero incluso como investigadores, a veces tenemos ideas erróneas cuando no tenemos todos los datos que necesitamos. Creo que esto es realmente el modelo de lo que necesitamos hacer para desarrollar el deseo de aprender durante toda la vida. Necesitamos salir al aire libre, practicar con nuestras manos; necesitamos ver con nuestros propios ojos y escuchar con nuestros oídos; realmente necesitamos usar todos nuestros sentidos para reunir información, para que así nuestro intelecto pueda captar y descifrar lo que significa toda esa información. Y el asunto no se detiene ahí porque uno puede haber visto las cosas en forma diferente de como las vio otra persona. Aquí es donde es importante compartir información y llegar a algún tipo de consenso. Todo el mundo puede hacer eso.

¿El currículo de biología, tal como es practicado hoy en día, hace lo suficiente para mejorar el alfabetismo en el campo de las ciencias?

Es probable que los libros de texto no cubran temas relevantes de la actualidad.

Brewer: Me voy a arriesgar a este respecto! Yo soy una bióloga profesional y llevo a cabo investigación biológica y enseño para ganarme la vida. Cuando empecé la universidad en los años 70s, tenía un libro de texto que era más o menos ¾ de pulgada de grueso y pesaba como 3 libras. Cuando empecé a enseñar introducción a la biología en 1993, tenía un libro de texto que debía tener como 3.5 pulgadas de grueso y pesar 7 libras. Ese libro era tan solo un extracto, simplemente una muestra del conocimiento basado en hechos que algún publicista consideró que era importante incluir. Si uno mira todas las revistas que se publican sobre biología, ¿cómo es posible que uno pueda escoger un subconjunto en particular y establecer que eso es lo que alguien debería saber de bilogía? Mi mayor preocupación hoy en día, en especial considerando el movimiento sobre responsabilidad tal y como existe, es que estamos escogiendo ciertos tipo de hechos que tienen una tradición histórica y que ciertamente suministran una cierta base importante para el entendimiento de la biología, pero que a menudo puede que no miren hacia el futuro. Esto realmente me preocupa como científica. Como educadora, me preocupa que estamos presumiendo que si una persona puede pasar con éxito un cierto nivel de esas evaluaciones de escogencia múltiple basada en hechos, esta persona posee cierto dominio de la biología. Yo sostendría que esto da una impresión equivocada acerca de lo que son el conocimiento y el aprendizaje a lo largo de la vida.

A unos cuantos profesores les cuesta trabajo enseñar a indagar.

Me preocupa la forma en que estamos enseñando la biología hoy en día, y me preocupa por lo que los profesores me cuentan con regularidad. Dicen que están teniendo dificultad para enseñar acerca de la indagación. Les está costando trabajo darle a los estudiantes el tiempo para que hagan y respondan sus propias preguntas porque están estudiando para un examen. Esto es lo opuesto a lo que es una vida dedicada a la ciencia. Hace muchos años leí esta gran anécdota, y me gustaría acordarme quién la dijo; decía que estamos empezando a enseñar biología casi como enseñar una forma loca de jugar beisbol. Durante los primeros años se deja que los niños toquen el bate y el guante. Tal vez para la época en que llegan a la escuela secundaria se les deja que tiren la pelota del uno al otro, de aquí para allá, pero todavía no se les deja que jueguen el juego. No es sino hasta que llegan a la escuela de postgrado que se les deja hacer y contestar sus propias preguntas. Esto sería el equivalente a tener el primer juego informal de beisbol cuando ya se tienen casi 30 años! Esta es una forma loca de enseñarle a la gente a jugar beisbol, y es una forma loca de enseñarle biología a la gente.

La biología que enseñamos es la misma para todos los estudiantes, ya sea que vayan a seguir esta materia como su área principal de estudios o no. ¿Usted cree que esto sea un problema?

Brewer: Mis colegas de la Universidad de Montana y yo hemos discutido esto muchísimo. Algunos estudiantes, especialmente a nivel universitario de primer año, ya sea que sean adultos que están volviendo a estudiar o estudiantes recién salidos del colegio, toman el curso de introducción a la biología porque están pensando en seguir esta materia como su área principal de estudio. Otros toman la clase sin intención de estudiar biología como carrera. Pero todo el mundo en esa clase necesita estar interesado en el estudio de la vida, ya sea que eventualmente vayan a ser aprendices de biología, o que en cambio vayan a ser potentados de negocios. De hecho, puede que los potentados de negocios sean nuestros estudiantes de biología más importantes.

Los materiales de lectura no tradicionales le llaman la atención a toda clase de estudiantes.

Hace mucho años decidí que en vez de usar un texto de estudios de biología tradicional, o sea el tipo de libro que pesa 7 libras, decidí que iba a usar un enfoque completamente diferente para enseñar introducción a la biología, y por lo tanto escogí un libro escrito por el autor ganador del Premio Pulitzer, Edward Wilson, titulado La Diversidad de la Vida [Diversity of Life], y este fue nuestro libro de texto. Le aclaré a los estudiantes que habría conceptos en ese libro que tendrían que explorar usando un libro tradicional de texto, o la Red, o alguna otra fuente, para entenderlos completamente. Yo pensé que era importante que los estudiantes exploraran la bella trama de Wilson a través de la historia de la vida, y lo que ello significa para la biodiversidad de nuestro planeta. Dos semanas después de iniciada la clase, los estudiantes me empezaron a preguntar, “Ya acabé de leer el libro, que debo leer ahora?”. En diez años de enseñar biología los estudiantes nunca me habían preguntado después de las dos primeras semanas, “Ya terminé el libro gigante de introducción a la biología, qué debo leer ahora?”. Mis estudiantes, ya fuese que se fueran a convertir en biólogos o no, estuvieron fascinados con una historia mágica llena de descubrimientos y preguntas que todavía no han sido contestadas, en comparación con algo que vive en un libro de texto con enfoques ya determinados, en donde el rol propio es menos claro.

Carol Brewer, Ph.D., es Decana Asociada del Departamento de Artes y Ciencias y profesora de biología en la Universidad de Montana, en Missoula. La filosofía principal de su programa de investigación es que la adquisición de conocimientos por sí misma no va a ser suficiente para mejorar el alfabetismo científico a menos que ese conocimiento sea diseminado y aplicado en forma efectiva. Esta es una parte importante del rol del investigador en la promoción del alfabetismo científico. Sus premios incluyen el Premio Odum 2007 de la Sociedad Ecológica de Norteamérica [Ecological Society of America] y el Premio de Educación del Instituto Norteamericano de Ciencias Biologicas [American Institute of Biological Sciences (AIBS)]del 2007. Brewer fue entrevistada durante la conferencia anual de AIBS en el 2007.
http://www.bioed.org/

Alfabetismo Científico en el Aula Escolar

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