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Una Cartilla sobre Ética y la Clonación de Humanos

Glenn McGee

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Antes de que la clonación se permita como tratamiento medicinal para la infertilidad humana, la sociedad necesita resolver muchas cuestiones, incluyendo:

  • ¿Es la clonación una forma de autoingeniería contranatural?
  • ¿Serán aceptables los fracasos tales como vástagos deformes?
  • ¿Conducirá la clonación a la creación de “bebés diseñados” a los cuales se les prohibiría un futuro abierto?
  • ¿Quién será socialmente responsable de los clones humanos?
  • ¿Los clones tiene derechos y protección legal?

February 2001

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¿Qué derechos tiene un niño nacido como una copia genética de otro? Fuente: Imágenes Microsoft .

El ADN de un clon es exactamente el mismo que el del organismo original.

La transferencia de núcleos de células somáticas humanas, conocido (algo incorrectamente) como la creación de un embrión por “clonación,” tiene como pasos1:

  • El aislamiento y subsecuente implantación del ADN de células no sexuales y especializadas de un organismo (por ejemplo, células especializadas para hacer el pelo de ese organismo o la leche) en un huevo cuyo núcleo y ADN ha sido removido.
  • Al huevo y núcleo resultante se le da un choque o se le trata químicamente de tal manera que el huevo comience a comportarse como si hubiera ocurrido una fertilización. De esta manera se obtiene el comienzo del desarrollo embriónico de un segundo organismo que contiene el código genético completo del primer organismo.
La clonación humana: el debate más controversial de la década.

Hasta hoy, la clonación en mamíferos utilizando este proceso de transferencia nuclear, ha resultado en el nacimiento de cientos de organismos. Sin embargo, el número de embriones obtenidos por medio de la transferencia nuclear que fracasan durante la preñez es mucho mayor que aquellos que fracasan durante la reproducción sexual. También, una mayoría substancial de los animales clonados que han sobrevivido hasta nacer, han tenido algún defecto serio al nacer.

La reproducción, o más exactamente, la replicación de la identidad a nivel del ADN de un organismo, no ocurre normalmente en animales, con la excepción de los nacimientos de mellizos, los cuales siempre producen nacimientos simultáneos de hermanos. Los únicos organismos que se reproducen por replicación de una generación a la otra son las plantas. El prospecto de este tipo de replicación en seres humanos ha resultado en el debate más controversial que ha aparecido en la civilización occidental.

Problemas con la Clonación

Los que la apoyan aseguran que es una respuesta a la infertilidad.

Además de los riesgos obvios al primer niño (que se discuten abajo), aquellos que se oponen a la clonación de humanos destacan la repugnancia de este estilo de reproducción con su potencial tan profundo para la vanidad, argumentando que la libertad de los niños y la naturaleza de la familia están en peligro.

Los proponentes de la clonación sugieren que puede servir como tratamiento nuevo (aunque algo inusual) pero eficaz para la infertilidad, permitiendo el paso de genes a una nueva generación a aquellos que no pueden reproducirse. Esta transferencia genética sería análoga a los lazos familiares de los mellizos.

Los embarazos fallidos, deformidades o abortos involuntarios fueron comunes en los primeros experimentos.

Quizás, los problemas éticos, legales y sociales más urgentes acerca de la clonación aparecen en el contexto y en el proceso que puede llevar al nacimiento del primer clon humano. Esto existe, tal y como ha sido enfatizado por académicos y políticos, porque es muy probable que los primeros experimentos en humanos produzcan un número de fracasos clínicos y abortos, la necesidad de inducir docenas o cientos de abortos, o el nacimiento de bebés masivamente deformados. Estudios recientes en clonación de mamíferos también sugieren que los defectos que a menudo se crean durante el proceso de reprogramación del huevo no se manifiestan hasta más tarde en la vida del clon resultante. Esto ha resultado en la muerte impredecible, y a veces espectacular, de clones maduros.2

Algunos defectos pueden no ser revelados hasta que un clon llegue a la madurez.

Los peligros de los primeros presuntos clones son controversiales y difíciles de manejar por las siguientes razones:

  • en parte, estamos tratando de proteger a una persona potencial futura contra los daños que su propia existencia le puede infligir; y
  • en parte porque las sociedades en todo el mundo han indicado que creen que los experimentos preliminares en clonación romperán una barrera natural de carácter moral, poniendo a los humanos en el dominio de la autoingeniería. Esto excedería vastamente todos los experimentos anteriores que se han hecho en la tecnología de la reproducción.
¿Puede la ley prevenir el nacimiento de un clon cuando es nuestro derecho tener hijos?

Las leyes que podrían prevenir el nacimiento del primer clon son difíciles porque ellas traversan áreas complejas de la jurisprudencia, en particular, protegiendo una vida aún no existente contra los peligros reproductivos. Esto en una sociedad occidental que favorece la autonomía reproductora, por los menos en la ley de estatutos y en la ley de precedentes.3,4

Pero los peligros para el primer clon palidecen en comparación con los problemas éticos que aparecerán una vez que se logre la producción de un niño saludable y una vez que el proceso pase a ser parte del repertorio de tecnologías reproductoras que se ofrecen a aquellos con suficiente dinero.

¿Es lo mismo un embrión clonado que uno concebido?
  • La creación de la oveja Dolly en Roslyn, por PPL Therapeutics, una compañía de laboratorios escoceses (y el Instituto sin fines de lucro Roslyn) no incluyó ninguno de los elementos principales de lo que socialmente, religiosamente y científicamente se conoce como concepción: la fusión del huevo con el esperma y la adhesión del huevo fertilizado a la pared del útero.5
  • El material genético y celular que produjo a Dolly no necesariamente calificaría como un embrión en términos tradicionales, debido a que los embriones se definen científicamente en parte por el proceso que los produce. Es difícil adivinar “qué hay en el plato” cuando se está creando un “clon” lo cual es un problema que plaga a todos aquellos que definirían y regularían la creación y la investigación de los progenitores embriónicos de los clones.

Análogamente, muchos han especulado:

¿Un clon tiene padres, autonomía, o incluso un alma?
  • si un clon humano carece de las características necesarias para una independencia verdadera de sus “padres” progenitores.
  • si en contraste, un clon tiene derecho a considerar que su progenitor (genéticamente su mellizo monocigótico) es un padre apropiado.
  • y una gran parte del público en general en las naciones occidentales identificaron como el problema más importante de la clonación el hecho de si el clon tiene o no un alma.

La definición de un clon, o mejor dicho, la dificultad de encontrar una forma de entender la clonación de humanos en términos del lenguaje tradicional, de las instituciones científicas contemporáneas y de la familia, es un reto formidable.

¿Qué es la paternidad o la sociedad en un mundo que incluye clones?

En términos morales, y en caso de que llegara a ser efectiva y segura, las preguntas a hacerse sobre la clonación son:

  • ¿Cómo se relaciona la clonación con otros tipos de familia?
  • ¿Cuáles límites de la paternidad y la responsabilidad social serían retados por la clonación?
¿Pueden los niños clonados escoger su propio destino?

Los académicos legales han argumentado que la clonación puede violar, por ejemplo, el “derecho de un niño a un futuro abierto.” Un nicho nacido como una copia genética de otro puede sentir una presión injusta a ser similar o diferente a su progenitor. Aún así, el derecho a un futuro abierto es difícil de validar por las leyes comunes o por analogía con los análisis éticos de la paternidad. La paternidad es, después de todo, la enseñanza de valores y de conocimientos a los niños en un acto de dirección responsable. Quizás los niños no tienen en realidad un futuro completamente abierto. Al fallar un estándar absoluto, la sociedad deberá encontrar maneras de reconciliar las diferencias entre los muchas formas y grados de control parental y del mejoramiento de los niños. Aunque es tentador describir la clonación como una nueva y radical forma de parentesco o como una nueva forma de hacer mellizos, estos análisis fallan en tomar en cuenta la necesidad de tener nuevas formas de integrar el problema de la clonación en las instituciones sociales, antes de que se convierta en una forma aceptable de medicina reproductiva.

Conclusión

Si los humanos “hacen” bebes en vez de “tener” bebes, ¿están jugando a ser Dios?

La clonación ofrece una vista interesante al poder de creación que la humanidad ha incorporado a su repertorio. Un análisis teológico propone que los humanos son cocreadores con Dios; quizás sería más exacto decir que los humanos se están acercando cada vez más a un formato de hacer bebés, en vez de tener bebés. La clonación representa una prueba notable de refrenamiento humano, de sabiduría, y de desarrollo institucional. Esta prueba en muchas formas identificará las características morales de la biotecnología del Siglo 21.

Glenn McGee, Ph.D., es Director Asociado para Educación del Centro para la Bioética de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pennsylvania, así como Profesor Asistente en Bioética de los Departamentos de Filosofía, Historia y Sociología de la Ciencia, Ingeniería Celular y Molecular, y Enfermería. También es Editor en Jefe del American Journal of Bioethics; Editor Principal de la Serie Bioética (The MIT Press); y Director del sitio web bioethics.net. Él sirve en el Panel de Molecular and Clinical Genetics Devices del Food and Drug Administration de los Estados Unidos. Sus libros incluyen El Bebé Perfecto y El Debate de la Clonación Humana.
http://www.practicalbioethics.org/cpb.aspx?pgID=875&newsID=147&exCompID=98

Una Cartilla sobre Ética y la Clonación de Humanos

Estas referencias están en inglés. Las referencias no han sido traducidas al español dado que la mayoría de los artículos citan fuentes en el idioma inglés.

  1. Stanford University’s Human Cloning site provides an overview of three cloning methods. http://www.stanford.edu/~eclipse9/sts129/cloning/methods.html. Accessed 2/01.
  2. Author’s updated reference: Whitehead Institute for Biomedical Research press release of 5 July 2001 “New study shows normal-looking clones may be abnormal.”
    http://www.eurekalert.org/pub_releases/2001-07/wifb-nss070301.php. Accessed 1/02.
  3. San Bernardino County Medical Society published its meeting’s panel discussion on “Ethical Issues in Human Cloning” in its Nov./Dec. 1999 bulletin. http://www.sbcms.org/southcalphysician/1999/nov-dec/art4.htm. Accessed 2/01.
  4. Author’s updated reference: Ciballi, J.B., R.P. Lanza, and M.D. West. 2001. “The First Human Cloned Embryo.” Scientific American, Nov. 24 issue. http://www.sciam.com/explorations/2001/112401ezzell/law.html. Accessed 1/02; no longer available online.
  5. Roslin Institute Online, “Information on cloning and nuclear transfer.” http://www.ri.bbsrc.ac.uk/library/research/cloning/. (Accessed 2/01).

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