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Reavivando las Zonas Muertas de las Costas

Robert Howarth

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Las zonas muertas o áreas que no pueden apoyar o mantener vida, están aumentando a lo largo de la costa debido a:

  • La escorrentía agrícola y a los fertilizantes
  • Los desechos industriales
  • La lluvia ácida, la cual es producida por el uso de combustibles fósiles

September 2000

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Áreas del golfo de México se vuelven zonas muertas durante ciertas épocas del año. Fuente: Gulf of Mexico Foundation.

Cada primavera, partes del Golfo de México se convierten en zonas muertas.

Es primavera y todo parece estar floreciendo. Desafortunadamente, esto no representa buenas noticias para el Golfo de México, en las afueras de la costa de los estados de Luisiana y Texas. Cada primavera esta zona se convierte en una “zona muerta.”

¿Qué es una “zona muerta”?

La agricultura y la industria producen demasiado nitrógeno y fósforo.
  • Cantidades excesivas de nitrógeno y fósforo, las cuales entran al Golfo provenientes de la atmósfera y vía ríos contaminados por la escorrentía agrícola y los desechos municipales e industriales, disparan los “blooms” o reproducción desmedida de las algas acuáticas.
  • Estas algas agotan el oxígeno disponible, lo cual mata a los organismos del fondo tales como las ostras, las almejas y los caracoles marinos, y además alejan a los peces, a los camarones y a los cangrejos.
  • El exceso de nitrógeno es particularmente dañino para los ecosistemas marinos y puede ser conectado a casi todos los problemas, desde el aumento de los brotes de mareas rojas hasta la muerte de los mamíferos marinos y la pérdida de la biodiversidad.
Las zonas muertas son áreas que no pueden sostener a la vida marina.

Y no es solo la zona del Golfo que ha sido afectada por la superabundancia de nitrógeno y de fósforo. Todas nuestras costas están siendo dañadas. De las 139 áreas costeras en los Estados Unidos que fueron evaluadas recientemente, se identificaron 44 áreas que han sido severamente afectadas por niveles altos de estos nutrientes. Es más, muchos científicos predicen que el problema se va a agravar en las décadas futuras a menos que se tomen acciones inmediatas para reducir los excesos de nutrientes que van a parar a las aguas de los Estados Unidos.

Solo las políticas nacionales pueden detener la contaminación con nutrientes de los océanos y las vías de agua.

¿Quién o qué es el responsable?

Los gobiernos estadales o locales a menudo tienen la responsabilidad de la identificación y del manejo de la contaminación por nutrientes y sus esfuerzos pueden mejorar significativamente la calidad ambiental de las zonas costeras. Sin embargo, las agencias estadales y locales no pueden hacerlo todo y ciertamente no pueden hacer solas lo necesario. Para poder verdaderamente proteger a nuestras costas, ríos y lagos, nuestro país necesita tener una estrategia comprensiva para la prevención de la entrada a nuestras aguas de cantidades excesivas de nitrógeno y de fósforo. La contaminación por nutrientes es un problema complejo que continúa aumentando en proporción.

  • Por ejemplo, entre los años de 1960 y 1990, las actividades humanas han duplicado la cantidad de nitrógeno global, siendo la mayoría de este aumento el resultado del uso de fertilizantes sintéticos.
La actividad humana ha causado un incremento en los niveles de nitrógeno.
  • Más de la mitad de los fertilizantes sintéticos producidos hasta ahora han sido usados en los últimos 15 años.

  • En los Estados Unidos, aproximadamente el 20% del nitrógeno en estos fertilizantes se filtra o traslada a las aguas subterráneas, a los ríos y a los arroyos, gradualmente trasladándose a las aguas costeras.

  • Otras fuentes de nitrógeno incluyen los desechos animales, las plantas de tratamiento de aguas servidas y el uso de combustibles fósiles.

  • Cuando estos combustibles se queman, los compuestos nitrogenados se liberan a la atmósfera y caen luego como lluvia ácida, añadiendo cantidades significativas de nitrógeno a algunas aguas costeras.

  • La contaminación por nutrientes a menudo cruza los bordes locales o estadales, lo cual hace más difícil las acciones cohesivas entre las diferentes agencias gubernamentales.

  • Los ríos pueden acarrear contaminación por distancias muy grandes. Una de las numerosas fuentes de nitrógeno excesivo en el Golfo, por ejemplo, puede ser la escorrentía de una finca en el estado de Iowa.

  • Y el nitrógeno que proviene de la atmósfera es un problema a nivel nacional.

¿Cómo podemos enfrentar este problema?

Los gobiernos deben establecer directivas para la liberación de nutrientes al medio ambiente.
Los niveles de nutrientes en las vías de agua deben ser monitoreados continuamente.

Las cuencas hidrográficas grandes que cruzan a varios estados necesitan recibir una protección uniforme. Hay mucho que hacer para ayudar a los estados a enfrentar efectivamente este problema.

  • El gobierno federal debe tomar el liderazgo en los temas que abarcan a las jurisdicciones múltiples o que amenazan a recursos naturales protegidos a nivel federal.

  • El gobierno también debe continuar sentando guías claras sobre los niveles máximos permitidos de nutrientes que son liberados a los cuerpos de agua y tratar con los traslapes entre la legislación existente y la propuesta a nivel federal.

  • Es esencial desarrollar estimaciones más precisas sobre los nutrientes presentes en las vías de agua que llegan a las costas, de manera de poder formar estrategias efectivas para frenar los excesos.

  • Las agencias federales, estadales y locales deben formar asociaciones o colaboraciones con instituciones académicas y de investigación con el fin de crear un programa nacional de monitoreo.

Una base de datos en línea ayudaría a las comunidades locales a comprender el problema.
  • Y cada 10 años, se debería llevar a cabo una evaluación a nivel nacional con el fin de determinar la extensión de los problemas de nutrientes y la efectividad de los esfuerzos para combatirlos.

  • Sin embargo, igualmente importante, el gobierno federal debe ser más efectivo en proveer datos, información y asistencia técnica a las autoridades costeras locales y estadales.

  • La creación de un banco de información nacional que pueda proveer asistencia a las peticiones recibidas o la creación de una base de datos completa en el Internet con enlaces a la información, contribuiría enormemente a la toma de decisiones informadas por parte de las autoridades regionales.

Conclusión: Un plan a nivel nacional puede reducir el daño a las zonas costeras en un 25%.

La puesta en práctica de estas estrategias, conjuntamente con el fortalecimiento de los esfuerzos a nivel estadal y local, podría reducir de una manera realista el número de áreas costeras que están siendo severamente dañadas en un 25% en los próximos 20 años y a la vez asegurar que ninguna otra área costera saludable sea afectada. El desarrollo de un plan sistemático y a nivel nacional para atacar a la contaminación por nutrientes y a sus numerosas fuentes permitiría al gobierno avanzar muchísimo en la protección de múltiples recursos naturales valiosos dentro y alrededor de nuestras vías de agua. Es hora de poner término a las “zonas muertas” en nuestras costas y retornar a la vida a nuestros ecosistemas marinos.

El Dr. Robert Howarth es Editor en Jefe de la revista científica Biogeochemistry y es Profesor David R. Atkinson en ecología y biología del Ambiente en la Universidad de Cornell, en Ithaca, estado de Nueva York. También es codirector del proyecto internacional “Transporte y Transformación de Nitrógeno a Escalas Regionales y Globales,” bajo los auspicios de SCOPE (Comité Científico sobre problemas Ambientales del Consejo de Sindicatos Científicos, o Scientific Committee on Problems of the Environment of the International Council of Scientific Unions en inglés) y del Programa del Ambiente de las Naciones Unidas. Recientemente, el Dr. Howarth fue director de un Consejo Nacional de Investigación que examinó a las aguas costeras. http://www.eeb.cornell.edu/howarth/default.html

Reavivando las Zonas Muertas de las Costas

Referencias generales:

  • » Committee on the Causes and Management of Eutrophication, Ocean Studies Board, Water Science and Technology Board, National Research Council . 1999. “Clean Coastal Waters: Understanding and Reducing the Effects of Nutrient Pollution.” National Academy of Sciences report.
  • » National Centers for Coastal Ocean Science Gulf of Mexico Hypoxia Assessment. 1999. “Hypoxia in the Gulf of Mexico.” NOAA National Centers for Coastal Ocean Science report.
  • » Coastal Assessment and Data Synthesis System — a NOAA resource for data on estuaries and coastal watersheds. See also their report on “Fertilizer Use” and “Estuarine Eutrophication” at
    http://mapping2.orr.noaa.gov/portal/calcasieu/calc_html/meta/noaa/bathy_methods.pdf
  • » Scott W. Nixon. 1998. “Enriching the sea to death,” Scientific American, August issue.
  • » World Resources Institute. 1998-9. “Nutrient Overload: Unbalancing the Global Nitrogen Cycle” at
    http://pubs.wri.org/pubs_content_text.cfm?ContentID=1412
  • » John Tibbetts. 1998. “Toxic tides,”Environmental Health Perspectives, Volume 106, Number 7, July issue. John Tibbetts. 1998. “Toxic tides,”Environmental Health Perspectives, Volume 106, Number 7, July issue.

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